Dentro de este abanico de comerciantes que visitan la ciudad, tengo una amiga, Ariana. Una muy interesante Santandereana que conocí por cuestiones de Café el año pasado, y que viene frecuentemente a la tierra de las oportunidades a revisar los negocios de la familia. En uno de sus viajes, nos pegamos una económica borrachera. Para terminar en un momento casi, casi, kodak. Ella coqueteándole al mesero que nos atendió en el bar. Mientras yo, estaba babeando por ella en la mesa. Así que luego de esa salida me di cuenta que para ella, era sencillamente un amigo. Algo así como la catequesis del colegio para mí. Solo una opción para matar el tiempo, nada importante.
Fuera de todo pronóstico luego de mucho tiempo, ahí estábamos. El chico catequesis y la chica excelente pedigrí sentados en un bar conversando. Salir a tomar con alguien para quien uno es como la clase de catequesis, es mucho menos estresante. Se puede hablar de todo y de nada, sin importar que ella piense. Así que resultamos hablamos de temas poco ortodoxos. Sin ningún tipo de pretensiones empezamos a pelar el cobre, porque a final de cuentas por más ganas que yo tuviera; ahí no pasaría nada más de una agradable conversación para luego yo terminar durmiendo en mi casa y ella a durmiendo con quien quisiera.
Luego de la quinta cerveza y cuando aun no era media noche. Ocurrió lo mismo que siempre le ocurría a Ariana cuando salía conmigo, se convirtió en la terrorífica “mujer mil ojos sueño profundo”. Empezó a mirar para otros lados, bostezó y con mirada de sufrida me dijo “Tengo sueño, me voy a dormir”. La verdad no tengo claro si la quinta cerveza es el pico y placa de Ariana; o yo con cinco cervezas soy tan entretenido como un pez. Pero siempre que hace eso yo estoy entrando en ambiente. Supongo que así se sentirán las mujeres cuando sus maridos son precoces, las dejan alborotadas, entusiasmadas y hasta calientes con ganas de mas. Con esa actitud tan repetitiva Ariana, empezó a engrosar la lista de mis citas monstruosas. Las mismas que me tienen afuera del mercado de las citas por años.
Cinco años atrás mi agenda de citas, estaba completamente abarrotada. Cada fin de semana me empeñaba por cualquier medio (amigos, internet o hasta académicos) de tener a alguien con quien conversar y ver qué pasaba. Hoy, mi concepción de cita, es como echar la ultima moneda que le queda a una maquina del casino. Aun sin la certeza de ganar, su corazón quisiera que la máquina milagrosamente le deje algo como premio y así recuperar lo que ha perdido. Pero muy en el fondo, sabe que son más las posibilidades de ir a casa con los bolsillos vacios y una muy sensata sensación que lo robaron. Es por eso que deje de ir a los casinos, cuido bien mis monedas y también renuncie categóricamente a tener citas para conocer personas que terminan siendo monstruos.
Y es que yo soy exigente. Soy un experto para salir corriendo en el primer síntoma de monstruosidad en alguien que conozco. Es decir comienzo a descartar posibilidades al analizar situaciones. Por ejemplo, si mi cita tiene 25 años y no ha tenido su primera relación estable, es porque algo en ella anda mal, de esta manera la extingo de la propagación de especies para salir y me evito una sorpresita a posteriori.
Y es que en la vida me he encontrado con unos personajes, que permítame decirles, se de lo que estoy hablando. Hace un par de años salí con una hermosa mujer trigueña, de cuerpo escultural, de esas que uno no se la cree. Una semana después descubrí el monstruo que escondía, señoras y señores la “Mujer Hierba” No había nada verde que no se fumara, se metiera o inhalara.
También salí con una inteligente estudiante de derecho, tan solo cuatro cervezas le pagan su admisión para ver a la “mujer de porcelana“ Damas y caballeros, no la toquen, no la abracen, no la miren y no la besen. Y si quieren que al menos el polvo la roce, debe ser en una cama grande con sabanas blancas de seda y a luz tenue. De lo contrario ni lo sueñe.
También descubrí a una raza peligrosa. Manténganse alejados de la jaula de “La mujer de goma” no quiere estudiar, no quiere trabajar solo desea que un hombre me mantenga, no me importe como se vea.
Y por ultimo y no menos importantes aléjense de la “Mujer de dos caras” mientras esta conmigo era una mujer normal pero cuando entraba en contacto con otra persona, y/o estaba acompañada era una completa estúpida. Sin mencionar monstruosidades como la mujer Barbuda (Tenia más pelos que yo), la de Gelatina (suavecita y despojadita), la Empalagosa (Dulce y careadora), la Garosa (Indomable y jamás satisfecha), la Mitómana (Creativa y sicópata) y la Reptil (Babosa y lisa)
Díganme entonces si no tengo derecho a tener miedo a hacer citas? Si Ariana quien ni me miraba como hombre y se comportaba como un monstruo en una cita de amigos me dejo una clara señal que las personas con las que podría salir, no han evolucionado lo suficiente. Entonces mientras regresaba a mi casa en un taxi con mi sexta cerveza en la mano luego de dejar a la “mujer mil ojos sueño profundo” en el hotel, pensé… ¿será cierto? ¿Todas las citas son monstruos?. Todos al principio intentan parecer normales y lo ocultan muy bien, pero con los días es imposible notar que se está saliendo en realidad con una cosa grande verde y viscosa que anda por ahí vagando libre. Tal vez por eso no hago citas, prefiero no encontrarme con monstruos
Cuando entre a mi casa a las doce de la noche, note como todo estaba en su sitio. Los monstruos seguramente estaban acompañados, mientras tanto yo estaba solo en mi casa intentando escribir al respecto. Seguro de que estaría a salvo, sin tener que encontrar algo raro en las personas antes de convertir una cita en algo más serio. Entonces se apago súbitamente mi computador y vi mi rostro frente al cristal del monitor. En ese momento encontré a mi monstruo frente a frente. Señoras y señores aquí está el aterrorizante hombre cuyo miedo devora su capacidad de relacionarse con alguien más.
En ese preciso instante me di cuenta que yo también era un monstruo de vez en cuando. Que tenía temor a seguir encontrando especímenes raros, pero que guardaba la esperanza que existirá en algún lugar una maravillosa máquina de casino donde con mi última moneda, ganare un pequeño monstruo morado con pepas verdes que me acompañará si no por toda la vida, el suficiente tiempo para recuperar la esperanza en los juegos de azar y en las citas, por mas monstruosas que estas parezcan
Para Variar:
Luego de casi dos meses de letargo mental logre sacar a Ariana y definir mi posición ante ella. es por eso que este post lleva tanto cocinándose. me enfrente a un monstruoso bloqueo
Estas morboseando la foto del facebook de un hombre viendo una torta? he escuchado de ese fetiche pero tengo un problema de azúcar que me impide cumplir la fantasía
Odiame lo q quieras, pero ámame lo q sientas
Creo que la franqueza va a ser un pilar de nuestra relación
Creo que su optimismo va a ser un pilar de muchas decepciones
Odio tu analisis semántico de mi español
“Quisiera con escuchar tu corazón con mi estetoscopio”
Jamás pares ese motor de pintar la realidad con algunas gotas de creatividad. Wow eso si que estuvo muy bonito no creen?
Cuanto me pondrías de uno a diez
8,5
Bueno te iba poner a ti 10 pero luego de tu respuesta te pongo 5
No me sorprende en Colombia la honestidad no obtiene buenos puntajes
Si las anteriores preguntas de mi amiga me enseñaran algo, es una única respuesta.
Si nena, se veía como una completa puta.
Descubri que soy un soltero cotizado de mi ciudad y aun desperdicio mi tiempo en masturbaciones ¡Que mierda!
Esta fama de perro me nerva, no por la fama, sino por el verano animal en el que vivo
Todos tomamos malas decisiones, nada más que hay pendejos a los que les da por formalizarlas









